Existen dos Mundiales. El de arriba, el que deja dinero no precisamente a las hombres o mujeres que lo juegan, sino a los directores, a los que toman las decisiones, y el de abajo, el comunitario, barrial, el de la calle, el que siembra valores, comenta Perla Acosta, de la organización Más Sueños, que acompaña a los pobladores de San Pedro Xalostoc, donde celebraron el segundo aniversario del la Cancha Violeta, en el Estado de México.
















