Las cascaritas fueron integradas por la comunidad, con participantes de todas las edades. Los familiares y colectivos en lucha recordaron la importancia de usar el fútbol como forma de protesta en el espacio público. “Tomaremos las calles para recordarle al gobierno que México no puede ser sede de un deporte mientras siga siendo una fosa clandestina”, mencionaron durante la jornada.



