Foto: Cuartoscuro
Ciudad de México | Desinformémonos. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) criticó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) modificara el calendario escolar para concluir las clases para que no interfiera con el Mundial, y aseguró que “no es una medida pedagógica, sino política”.
“No es una medida pedagógica, sino política, que busca debilitar al movimiento magisterial”, aseguraron dirigentes de la CNTE, que en las últimas semanas han llamado a participar en una huelga nacional para exigir la abrogación de la Ley del Issste 2007, durante el evento de la FIFA en México, bajo la consigna “Si no hay solución, no rodará su balón”.
Por su parte, la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca criticó que la medida de la SEP “responde más a intereses económicos, políticos y mediáticos vinculados al Mundial de la FIFA 2026, que a las verdaderas necesidades de la educación pública”.
Los docentes calificaron de “incongruente” que la SEP justifique la decisión de modificar el calendario con las “altas temperaturas, cuando durante décadas las escuelas públicas han permanecido en el abandono, sin infraestructura digna, agua potable, energía eléctrica ni condiciones adecuadas para estudiantes y trabajadores de la educación”.
Además, recordó que cualquier modificación al calendario escolar “debe construirse de manera democrática, tomando en cuenta la voz de las comunidades escolares y no imponerse desde el poder al servicio de intereses ajenos al pueblo”.
Otro sectores además del magisterio también manifestaron su preocupación por la medida de la SEP, como la Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres, que rechazó que “por un par de partidos de futbol, resulta que millones de niños, niñas y adolescente, y sus familias tendrán que resolver como puedan una decisión tomada sin considerar sus efectos cotidianos”.
“En los hechos, cuando niñas, niños y adolescentes se quedan en casa, el trabajo de cuidados aumenta y, en México, sigue recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres. Las políticas públicas no son neutrales. Modificar el calendario escolar sin prever alternativas de cuidado impacta directamente el tiempo propio de las mujeres, sus posibilidades de trabajo remunerado, ingreso, descanso, participación pública y autonomía económica”, insistió la Coalición.
Frente al anuncio de la SEP, hizo un llamado a las autoridades educativas a reconsiderar su decisión y transparentar los criterios y análisis considerados para modificar el calendario escolar, así como valorar los impactos diferenciados que estas decisiones tienen en las mujeres, particularmente en madres trabajadoras, hogares monoparentales y familias sin redes de apoyo; garantizar que cualquier ajuste al calendario escolar esté acompañado de alternativas públicas, comunitarias y seguras para niñas, niños y adolescentes, y coordinar acciones con gobiernos estatales y municipales para ofrecer espacios recreativos, culturales, deportivos y de cuidado durante los periodos extraordinarios sin clases.
A continuación el pronunciamiento la Coalición:
La Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres expresa su preocupación y rechazo ante los cambios al calendario escolar 2025-2026 anunciados por la Secretaría de Educación Pública, particularmente por la suspensión de clases prevista con motivo del Mundial de Futbol.
Por ello, solicitamos expresamente a la Secretaría de Educación Pública y a las autoridades educativas estatales reconsiderar la suspensión de clases vinculada al Mundial de Futbol y revisar el calendario escolar 2025-2026 con perspectiva de género, de cuidados y de derechos de niñas, niños y adolescentes.
Por un par de partidos de futbol, resulta que millones de niños, niñas y adolescente, y sus familias tendrán que resolver como puedan una decisión tomada sin considerar sus efectos cotidianos. En los hechos, cuando niñas, niños y adolescentes se quedan en casa, el trabajo de cuidados aumenta y, en México, sigue recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres.
Las políticas públicas no son neutrales. Modificar el calendario escolar sin prever alternativas de cuidado impacta directamente el tiempo propio de las mujeres, sus posibilidades de trabajo remunerado, ingreso, descanso, participación pública y autonomía económica.
Las escuelas no sólo cumplen una función educativa. También son espacios fundamentales de protección, socialización, alimentación, recreación y organización cotidiana de la vida de las familias. Por ello, cualquier suspensión extraordinaria de clases debe considerar sus efectos diferenciados y no trasladar automáticamente los costos sociales y económicos a los hogares.
Reconocemos la importancia de proteger la salud de niñas, niños y adolescentes frente a las altas temperaturas. Sin embargo, esa justificación no puede confundirse con la suspensión de clases por eventos deportivos. La protección de la salud requiere medidas serias, planeadas y con enfoque de derechos; no decisiones que terminen cargando nuevamente sobre las familias, y especialmente sobre las mujeres, la falta de previsión institucional.
La SEP y las autoridades educativas no pueden asumir que en todos los hogares existe una red disponible para absorber el aumento de trabajo de cuidados que implica mantener a millones de estudiantes fuera de las escuelas. Tampoco pueden ignorar que muchas madres y familias trabajadoras enfrentarán dificultades para conciliar empleo, ingresos y cuidados cotidianos.
Por ello, hacemos un llamado a la SEP para:
· Transparentar los criterios y análisis considerados para modificar el calendario escolar.
· Valorar los impactos diferenciados que estas decisiones tienen en las mujeres, particularmente en madres trabajadoras, hogares monoparentales y familias sin redes de apoyo.
· Garantizar que cualquier ajuste al calendario escolar esté acompañado de alternativas públicas, comunitarias y seguras para niñas, niños y adolescentes.
· Coordinar acciones con gobiernos estatales y municipales para ofrecer espacios recreativos, culturales, deportivos y de cuidado durante los periodos extraordinarios sin clases.
· Reconocer que el tiempo de las mujeres no es un recurso ilimitado ni gratuito para resolver omisiones institucionales.
La educación pública debe organizarse pensando en las infancias, en sus familias y en quienes sostienen cotidianamente los cuidados. El calendario escolar no puede diseñarse como si en los hogares siempre hubiera una mujer disponible para resolverlo todo.
Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres, organizaciones aliadas y, personas cuidadoras y firmantes




