Foto: Xolotl
En una multitudinaria manifestación que se congregó en las inmediaciones de la estación del Tren Ligero Registro Federal, sobre la Calzada de Tlalpan, en la colonia Santa Úrsula Coapa, las familias de personas desaparecidas en México subvertieron la imagen idílica que el Gobierno local ha querido construir para el evento global de fútbol que comienza hoy.

Delegaciones de familiares provenientes de Guanajuato, Veracruz, Puebla, Guerrero, Tamaulipas y otros estados se sumaron a las de Ciudad de México para romper la prohibición de la FIFA a las realización de manifestaciones en torno a su evento.
Aunque las familias mantuvieron diversas negociaciones con el gobierno local, para que se les permitiera llegar lo más cerca posible de la zona del evento, el secretario de Gobierno, César Craviotto, les negó personalmente en la manifestación el pedido de superar el cerco establecido en la “última milla”, el cual fue custodiado por cientos de policías de choque, instalados sobre la calzada.

Cerca de las 9:30 de la noche, cuando la cabeza de la marcha llegó al sitio dónde los uniformados estaban desplegados, las familias treparon a las patrullas que les impedían el paso, y tuvieron un momento de justicia poética al confrontar a la fuerza que no estuve presente para evitar la desaparición de sus hijos.

Sembrando discordia
Las dificultades que el Gobierno marcó a las familias para ejercer su derecho a la manifestación, las puso bajo presión, obligándoles a buscar múltiples alternativas a su plan original de llegar al Estadio. Sin embargo, en una muestra de unión y fortaleza, se reunieron para brindar una conferencia conjunta de todos los colectivos y familias independientes de la capital, para marcar un posicionamiento común.

“Salimos hoy pacíficamente a marchar para recordarle a México que nos hacen falta 133 mil personas desaparecidas. No estamos en contra del Mundial, ni de un solo Gobierno. Estamos en contra del olvido y de la injusticia, somos sembradoras de paz, luz y amor”
Sostuvieron que manifestarse es parte de su búsqueda cotidiana, “porque somos nosotras y nosotros quienes buscamos, somos las que estamos siempre ahí por nuestros seres queridos” y en esa línea rechazaron que el gobierno federal, el de la Ciudad de México y la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo “descalifiquen la magnitud de esta crisis humanitaria y minimicen nuestras protestas, y nuestra lucha”

Por eso, exigieron que la Presidenta les brinde una reunión personal, ya que nunca se ha reunido con ninguna familia en búsqueda del país. “Lamentamos que no se nos den las garantías para caminar juntas a las familias Hasta Encontrarles”, concluyeron en su conferencia.

De todas partes vienen
Guadalupe Mendoza fue una de las diez madres en búsqueda que llegaron de Tila, Chiapas, tras una extenuante travesía que comenzó, para ella, el martes a las 3 de la tarde. “Somos la colectiva Madres buscadoras de los Altos de Chiapas, y estamos unidas por las omisiones que la misma Fiscalía ha hecho. Nos hemos dado cuenta que solas no podemos caminar”, gracias al apoyo de organizaciones solidarias, pudieron estar presentes un grupo de ellas en la marcha.
“Nuestra finalidad no es impedir ninguna evento, sino decirle al mundo que existimos. En medio del dolor, pero estamos aquí”

Desde Guanajuato, se sumó María Piña Sánchez, “a apoyar en nuestra marcha por la búsqueda de los desaparecidos y es bien importante para mí, por nuestros familiares también que ya no están, por eso estoy aquí”, dijo a Desinformemos, visiblemente emocionada.
También llegaron familias que tienen casos recientes, como Rocío Rico, quien llegó desde la alcaldía Álvaro Obregon: “me sumo a esta marcha porque mi nieta está desaparecida desde el 4 de marzo de 2026, y hasta la fecha no sabemos nada de ella”
La señora Rico dijo que hablaron con autoridades, Fiscalia, buscaron información entre los vecinos y nadie vio salir a la pequeña de 14 años, de su casa. “Mi mensaje a quien nos escuche es que nos ayuden a buscar a nuestros familiares, si alguien sabe algo, que lo digan. Y que si vienen al Mundial, que se cuiden porque México es un país muy inseguro.

En la misma línea argumentó Vanessa Gámez, una de las madres que estuvo en los diálogos con Gobierno, insistiendo en la necesidad que se abriera el paso a la marcha de las familias. “Han sido unos días difíciles porque de repente nuestras autoridades, Fiscalía, nos llaman a reuniones, han sido días de busqueda individualizada de distintos compañeros, pero la idea en comun que trabajamos es visibilizar la lucha, y es mte es el momento porque esta aqui concurriendo mucha sociedad civil mexicana y además turistas extranjeros”
Respecto a la presión institucional que las puso en jaque, Vanessa dijo que la unión de todas las familias es la verdadera colectividad: “Queremos llegar al Estadio porque es un derecho que tenemos, de movilización, de expresión, y nos quieren reprimir. Esto puede convertirse en un acto de agresión y creo que el Gobierno mexicano se está volviendo racista, no quiere a sus propios ciudadanos, no les brinda seguridad, pero sí se la brinda a los miles de turistas que ha traído la FIFA a este país”

Una realidad que nos rebasa
Terminado el momento de tensión con la policía, las familia hicieron una liturgia, los solidarios pintaron la cancha de fútbol en el piso, y como se ha acostumbrado, comenzó la reta por verdad y justicia para los mas de 130 mil desaparecidos del país.
También leyeron una proclama común, en la que defendieron su derecho a manifestarse, y lamentaron la posición de la Presidenta, que les ha descalificado a ellos y a los organismos internacionales que se han acercado a apoyar su causa.

“Hemos salido a la calle desde los años 70 a gritar ¿dónde están? y lo seguiremos haciendo hasta que nos regresen a nuestros familiares, y sancionen penalmente a los responsables. No se trata de provocaciones, ni de proyectar al exterior ninguna imagen falsa, es la realidad que nos rebasa”, concluyeron.





