La Copa del Mundo en guerra

Foto: CNTE

El deporte serio no tiene nada que ver con el juego limpio. Está ligado al odio, los celos, la jactancia, el desprecio de todas las reglas y al placer sádico de presenciar la violencia: en otras palabras, es la guerra sin disparos.

George Orwell

I

El epígrafe con el que abre este texto fue publicado por Eric Arthur Blair, nombre de nacimiento del autor de algunas de las novelas y reportajes más importantes del siglo XX, a inicios de diciembre de 1945. Esto, a tan solo 3 meses de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, en el mismo año en que fueron liberados los campos de concentración y exterminio nazis y en el que fueron arrojadas las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Fue escrito a propósito de una visita del equipo de fútbol Dynamo de Moscú a Inglaterra y, aunque no aludió explícitamente a los componentes ideológicos de lo que sería la Guerra Fría, sí aportó una reflexión sobre los nacionalismos y sobre lo que supone enfrentarlos en un deporte de conjunto en el que se representa a la población de un país como un todo.

La realización de la Copa del Mundo de la FIFA fue suspendida en 1942 y 1946 debido a la conflagración mundial y a sus estragos en las poblaciones, la infraestructura y la economía. Desde entonces los mundiales se han realizado aun con dictaduras militares, auspiciados por gobiernos represivos, sobre las espaldas de la fuerza de trabajo precarizada y esclavizada y también en el marco de múltiples guerras.

Mientras tanto el mundo se ha transformado de manera profunda, con concepciones diferentes sobre la estatalidad y la regulación económica, así como modalidades bélicas que siguiendo la tónica de la Segunda Guerra Mundial tienen en las poblaciones civiles su objetivo predilecto. La acuñación del término genocidio acuñado en 1944 y reconocido como crimen por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1946 (aunque cuenta con claros antecedentes históricos, como ocurrió con la población armenia durante la Primera Guerra Mundial y antes de ello en el despojo y la rapiña colonial). Hoy lo tenemos frente a nosotrxs contra la población gazatí y de los territorios ocupados, al mismo tiempo que las guerras se expanden por el planeta. La convergencia, también catastrófica, entre Gianni Infantino, presidente de la FIFA y el actual mandatario de Estados Unidos profundizó la consolidación de la Copa del Mundo de fútbol (que no del fútbol como actividad humana) como la gran mercancía que exhibe las contradicciones de nuestro presente.

***

El segundo mandato de Donald Trump ha acelerado la proliferación de escenarios bélicos. Sólo en marzo de este año, Estados Unidos realizó, en un lapso de 3 días, ataques en tres continentes distintos. Entre el 06 y el 08 de marzo, se llevaron a cabo bombardeos sin la aprobación del Congreso de Estados Unidos en Ecuador, Irán, Somalia y en el Pacífico oriental de nuestro continente.

De manera más general, al contrastar los 12 grupos que albergarán a las selecciones durante la Copa Mundial de Fútbol 2026 y que representan a 48 países de los cinco continentes, con el panorama expuesto por el Observatorio de las guerras de la Academia de Ginebra (War Watch), podemos señalar que en todos ellos se incluye al menos un país involucrado en conflictos armados, conflictos armados no internacionales (NIAC por sus siglas en inglés) u ocupaciones militares. El observatorio contabiliza 112 conflictos a nivel planetario entre 2024 y 2026. La manera de definir estas formas de conflictividad a partir de criterios formales, de carácter jurídico, permite incluir expresiones que van más allá de lo estatal o de lo que, en el imaginario dominante del siglo XX, se identificó con las guerras. Pero, como veremos en algunos casos, también puede invisibilizar dinámicas que hacen parte de este mundo en el que la vida se convirtió en la continuación de la guerra por otros medios.

Grupo A (México, República de Corea, Sudáfrica y República Checa)

En el grupo A destaca México, en el que, de acuerdo con el Observatorio de las guerras, se registra un conflicto armado no internacional. Por un lado, entre el Estado mexicano y el Cártel Jalisco Nueva Generación y entre este y el Cártel de Santa Rosa de Lima. Además de ello, el país está por cumplir 20 años del inicio del lanzamiento de la estrategia de militarización de la seguridad pública conocida como “guerra contra el narcotráfico”, con afectaciones inconmensurables en términos sociales. En una dinámica que involucra a distintos países del mundo, se ha planteado la presencia de mexicanos en el frente de guerra europeo, con el objetivo de entrenarse en una de las mutaciones más trascendentales de las guerras actuales, relacionadas con el uso de aviones no tripulados, la integración de sistemas, la inteligencia artificial, el análisis de datos o la programación.

Sobre el resto de los participantes en dicho grupo y que no figuran en el Observatorio de guerras de la Academia de Ginebra, cabría señalar que, por un lado, la península de Corea es una de las regiones del planeta más militarizadas del planeta desde la década de los años cincuenta del siglo pasado, y que las tensiones de confrontación se mantienen en la actualidad. La República de Corea es socio global de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) lo que, si bien le niega el derecho a voz y voto en el organismo, le permite participar en ejercicios militares, así como en distintas actividades. En términos regionales se podría agregar la participación de Corea del Norte en la guerra de Ucrania, con tropas en territorio.

Respecto a Sudáfrica, recién en 2024 retiró sus Fuerzas Armadas de la Misión en Mozambique auspiciada por la Comisión de Desarrollo de África del Sur (SADC), cuyo propósito era contrarrestar las actividades en Cabo Delgado del grupo Ansar Al-sunna. A esto se puede añadir que, si bien no se define como un conflicto armado en ninguna de las tipificaciones disponibles, en el país austral se registraron tasas de asesinato del orden de 40,34 por cada 100 mil habitantes en 2024 (mientras que sólo entre octubre y diciembre de 2025 se registraron 71 asesinatos por día), como resultado de distintas expresiones de violencia, entre ellas las disputas territoriales de pandillas y las derivadas de la minería ilegal. En abril de 2026 fueron desplegados 2, 600 soldados en 5 de las 9 provincias del país, lo que, además de antecedentes fallidos, tiene como espejo la experiencia que tenemos con violaciones a los derechos humanos cuando se depositan en las Fuerzas Armadas responsabilidades propias de las policías de proximidad o como parte de tareas de seguridad pública, en virtud de que su entrenamiento está diseñado para el combate.

En lo que respecta a la República Checa, país miembro de la OTAN, si bien no presenta ninguno de los indicadores antes señalados, desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania ha recibido a cientos de miles de refugiados al mismo tiempo que ha enviado una cantidad considerable de municiones en apoyo a la confrontación contra Rusia.

Grupo B (Canadá, Catar, Suiza y Bosnia-Herzegovina)

En este grupo se encuentra otro de los países coanfitriones, Canadá, además de ser integrante de la OTAN, ha formado parte de la Fuerza Operativa Conjunta Combinada de la campaña Inherent Resolve (CJTF-OIR), que ha actuado en Siria e Irak y contra el llamado Estado Islámico (Daesh). De acuerdo a distintos comunicados públicos, dicha misión concluyó en mayo de este 2026, aun cuando se trata de escenarios en los que las confrontaciones persisten y mutan en el presente. Además, participa Catar, que actualmente está en guerra con Irán y que, si bien no ha reportado víctimas fatales, ha recibido numerosos ataques por albergar infraestructura bélica de Estados Unidos de gran relevancia. Complementan el sector Suiza y Bosnia-Herzegovina, este último, uno de los lugares donde se redefinieron los conflictos armados en la última década del siglo XX.

Grupo C (Marruecos, Haití, Escocia y Brasil)

En el grupo se encuentra Marruecos, que, de acuerdo con la definición jurídica, sostiene un conflicto armado no internacional con el Frente Polisario para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Frente POLISARIO) desde 1976 y, al mismo tiempo, es considerado una de las regiones más peligrosas del mundo por la presencia de minas antipersona.

Respecto a Haití, las condiciones imperantes en el país llevaron a que, durante toda la eliminatoria mundialista, jugara sus partidos como local en una sede paralela en Curazao. De acuerdo con el Observatorio de las guerras, en el país caribeño se desarrolla un conflicto armado no internacional entre el Estado haitiano y el grupo Viv Ansanm aunque existen cientos de pequeños grupos armados en el país. En parte, esto es resultado del asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, en el que participaron mercenarios colombianos, de los cuales al menos 7 habían sido entrenados por Estados Unidos en contraterrorismo y actividades antinarcóticos. Se ha señalado que distintos grupos armados no estatales han llegado a controlar hasta el 90 por ciento de la capital, Puerto Príncipe. Como resultado de ello, cuenta con uno de los mayores registros de desplazamiento interno forzado del mundo, con alrededor de 1,5 millones de personas en esa condición, lo que equivale a aproximadamente el 13% de su población. A esto se suma que, después de contar con despliegue de cascos azules de la Organización de las Naciones Unidas, tanto la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) como la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS), caracterizadas como humanitarias pero acusadas de cometer diversos abusos contra la población, en la actualidad se ha desplegado la llamada Fuerza de Supresión de Pandillas (SGF),proyectada para contar con más de 5 mil efectivos y un claro objetivo coercitivo.

En el grupo participa Escocia, que, al formar parte de las fuerzas armadas británicas, aporta infraestructura, efectivos y recursos para las campañas bélicas asignadas desde Westminster, en Inglaterra, y participa en las Fuerzas de Tarea Conjuntas, en las que el Reino, como aliado irrestricto de Estados Unidos, también participa. En la actualidad, esto incluye la guerra contra Irán, así como las operaciones en Siria e Irak.

Brasil, último integrante del grupo, se ha caracterizado por el uso de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública, con facultades de policía, cuando se invoca la Garantía de Ley y Orden (GLO). Esto fue lo que ocurrió desde 1992, con la Cumbre en Río de Janeiro, conocida como ECO 92, y desde entonces se ha utilizado alrededor de 150 veces en megaeventos (como los Juegos Olímpicos, cumbres de los BRICS, entre otros), paros de los cuerpos de policía o cuando se ha señalado que las fuerzas de seguridad locales no pueden responder a fenómenos de violencia y criminalidad. Para que pueda ser empleada, es necesaria la aprobación presidencial, la cual se otorgó entre 2014 y 2015 como parte de las operaciones militares para incrustar las Unidades de Policía Pacificadora (UPP) en Río de Janeiro dentro del ciclo de megaeventos (Panamericanos, Copa Confederaciones, Copa del Mundo y Juegos Olímpicos) que tuvo lugar entre 2007 y 2016 en la capital carioca. Sin necesidad de despliegue militar, la operación policial “Contenção”, realizada en octubre de 2025 en los conjuntos de favelas de Penha y Alemão, dejó un saldo de 122 personas asesinadas.

Grupo D (Estados Unidos, Australia, Turquía y Paraguay)

En este grupo aparece Estados Unidos, que, como se mencionó al inicio, ha realizado recientemente diversos ataques en tres continentes del planeta. En términos de la tipificación jurídica empleada por la Academia de Ginebra, la potencia de norteamérica mantiene conflictos armados con diversas características y participantes en Irán, Irak, Yémen y Siria. También se incluyen los ataques realizados en enero de este año en Venezuela, como ocurre con otros fenómenos albergados en el periodo 2024-2026. Aun es integrante de la OTAN.

A eso agregamos, en el marco de la emisión de la Estrategia de Seguridad Nacional y la Estrategia de Defensa Nacional, junto con el papel asignado al continente dentro de estas, el despliegue bélico que realiza desde 2025 a partir de la operación Southern Spear, que, a comienzos de junio de 2026, contabiliza una cifra que ronda los 200 asesinatos como resultado de los ataques a lanchas y embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, pero con importantes modificaciones respecto a aspectos de infraestructura y logística. Además de estas actividades se podría considerar el uso de fuerzas de operaciones especiales que actúan de manera subrepticia en distintas partes del planeta. Aunque las cifras no se han actualizado, consideremos que con anterioridad a la invasión de Rusia en Ucrania, en 2020 dichas fuerzas se desplegaron en 141 países del mundo (con un pico previo de 149 en 2017), lo que en ese momento representó el 72% del globo. Además de ello, recurre de manera permanente a distintas agencias, como el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Antinarcóticos (DEA) o la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que llevan a cabo operaciones encubiertas en diversas partes del mundo.

Respecto a Australia, la potencia de Oceanía también hizo parte de la Fuerza Operativa Conjunta Combinada de la campaña Inherent Resolve, desplegada en Siria e Irak y contra el llamado Estado Islámico (Daesh). Esas tareas culminaron en diciembre de 2024. Además de ello, en una región del planeta que se vislumbra de gran trascendencia geopolítica (el Indo-Pacífico, en la disputa con China). Además de ser socio global de la OTAN, Australia hace parte, junto con Estados Unidos y Gran Bretaña, de la alianza AUKUS, con pilares en materia de guerra naval y de submarinos con capacidades nucleares, entre otros.

En el grupo también aparece Turquía país integrante de la OTAN y que ocupa militarmente una porción de Chipre, al mismo tiempo que tiene presencia militar en el norte de Siria en el marco de un conflicto que involucra a diversos países (conflicto armado internacional) y grupos armados no estatales (conflicto armado no internacional). Una situación análoga ocurre en Irak.

En lo que respecta a Paraguay, a finales de febrero de este año, el jefe del Ejecutivo, Santiago Peña, decretó el despliegue de las Fuerzas Armadas en el oriente del país sudamericano para contrarrestar amenazas vinculadas al llamado crimen organizado transnacional y al terrorismo.

Grupo E (Alemania, Ecuador, Costa de Marfil y Curazao)

En este grupo participa Alemania, miembro de la OTAN, que también ha participado en la operación conjunta Inherent Resolve, desplegada en Siria e Irak. En lo que respecta a Ecuador, el encargado del Ejecutivo e integrante de la oligarquía del país, Daniel Noboa, se ha posicionado como uno de los principales seguidores de las políticas coercitivas de Donald Trump. En 2024 se declaró el conflicto armado interno y el país andino ha realizado operaciones conjuntas con Estados Unidos en el marco de la ofensiva continental decretada por el presidente estadounidense. En Costa de Marfil, que tiene antecedentes de episodios de violencia derivados de crisis electorales, lo que incluso llevó al país a una guerra civil, en la actualidad, Alassane Ouattara gobierna desde 2011 como el principal productor de cacao del mundo y en un contexto en que sus posibles contendientes presidenciales han sido inhabilitados.

Grupo F (Países Bajos, Japón, Suecia y Túnez)

Dentro del grupo figura Países Bajos, país miembro de la OTAN, que ha participado en la operación Inherent Resolve. En lo que respecta a Japón, tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, incorporó una cláusula de paz, el artículo 9 de la Constitución, que establece que el país no podría mantener fuerzas armadas con fines agresivos, aunque preservó su derecho a la autodefensa. En cualquier caso, el país asiático ha mantenido una posición de despliegue bélico importante para Estados Unidos en términos geoestratégicos, que incluye más de un centenar de bases militares, en especial en Okinawa. Es socio global de la OTAN. En los últimos años, la disputa en el Indo-pacífico con China y Corea del Norte ha impulsado la realización de ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Japón. En 2025, la primera ministra Takae Sainichi aludió a que una crisis en Taiwán podría interpretarse como una amenaza para la supervivencia del país, lo que ameritaría activar las Fuerzas de Autodefensa de Japón (SDF). Algo similar ocurre con Suecia, país que desde el siglo XIX mantuvo una política de neutralidad que lo mantuvo al margen de alianzas militares y que, desde 2024, concretó su incorporación a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como resultado de las tensiones en el mar Báltico.

Grupo G (Bélgica, Irán, Egipto y Nueva Zelanda)

Bélgica, que es parte de la OTAN, también ha participado en la campaña Inherent Resolve, desplegada en Siria e Irak contra Daesh. En este grupo aparece Irán, cuya participación en la Copa del Mundo se puso en duda tras el inicio de los ataques contra su territorio por parte de uno de los coanfitriones, Estados Unidos. En la actualidad, de acuerdo con lo establecido por el Observatorio de las Guerras, Irán está en conflicto armado internacional con 12 países: Azerbaiyán, Bahréin, Irak, Jordania, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Estados Unidos e Israel. Además, está, de una u otra manera, involucrado en los conflictos heterogéneos que tienen lugar en Irak, Siria y Líbano.

Si bien formalmente Egipto no participa en los conflictos armados reconocidos por la Academia de Ginebra, se encuentra en una situación compleja al compartir frontera con dos contextos en los que se llevan a cabo operaciones militares y genocidios: por un lado, con la Franja de Gaza, y por otro, con Sudán. Nueva Zelanda que es socio global de la OTAN, concluyó su participación en la Fuerza Operativa Conjunta Combinada de la campaña Inherent Resolve en 2023.

Grupo H (España, Arabia Saudita, Uruguay y Cabo Verde)

Aunque España no figura entre los criterios esbozados por el Observatorio de las guerras, también ha participado en la campaña Inherent Resolve en Siria e Irak y, desde 2023, comanda la misión de la OTAN en Irak. En lo que respecta a Arabia Saudita, se trata de uno de los países del Golfo Pérsico que está en guerra con Irán. Uruguay finalizó su participación en la Minustah en 2017 y redirigió parte de esas tropas en el marco de la Misión de Estabilización en la República Democrática del Congo (MONUSCO). El país sudamericano participa con alrededor de 800 efectivos en misiones en África, Asia y América Latina.

Grupo I (Francia, Senegal, Irak y Noruega)

Al igual que otros países presentes en la Copa del Mundo, Francia también ha formado parte de la campaña Inherent Resolve en Siria e Irak. Además, al ser miembro de la OTAN (uno de los que cuenta con arsenal nuclear), participa en diversas actividades relacionadas con el teatro de operaciones europeo, pero también mantiene fuerzas desplegadas en distintas partes del mundo. Mientras tanto, en Senegal, se establece la existencia de un conflicto armado no internacional protagonizado por el Estado de aquel país y el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC). Si bien en 2025 se alcanzó un acuerdo de paz al respecto, la existencia de varias facciones dentro del MFDC ha mantenido latentes episodios de violencia en una región también contaminada por minas antipersona.

En lo que respecta a Irak, que es socio global de la OTAN, se encuentra en conflicto armado internacional con Irán, Turquía y Estados Unidos; al mismo tiempo, al interior de sus fronteras se desarrollan conflictos armados no internacionales en los que participa una variedad de grupos. Noruega, además de ser parte de la OTAN, es uno de los países involucrados en las crecientes disputas por la importancia geoestratégica del Ártico.

Grupo J (Jordania, Argelia, Argentina y Austria)

Actualmente, Jordania es uno de los países que se encuentran en guerra con Irán, además de que el país es parte de las misiones de cascos azules de la ONU. En el norte de África, Argelia puso fin a su conflicto con Malí en 2025, aunque las tensiones continúan en áreas limítrofes tanto en el Sahel como con Marruecos. Argentina, gobernada por otro emblema de la vanguardia apocalíptica, Javier Milei, ha reproducido la narrativa de la guerra contra las drogas y en lugares específicos, como en Rosario, la seguridad pública también se ha militarizado.

Grupo K (República Democrática del Congo, Colombia, Portugal y Uzbekistán)

De acuerdo con la Academia de Ginebra, la República Democrática del Congo cuenta con diversas modalidades de enfrentamiento en los linderos de la ocupación militar y del conflicto armado no internacional con Ruanda y Mozambique. Esto no solo trae a la memoria la trayectoria del colonialismo belga y la era del imperialismo clásico, sino que nos coloca frente al espejo de la expoliación incesante de los bienes naturales. Buena parte de lo que ocurre en el país africano se relaciona con las disputas por minerales como el coltán, el oro y el estaño. En un palimpsesto de actores armados, el conflicto involucra fuerzas armadas de distintos Estados africanos (Ruanda, Uganda, Burundi), misiones y coaliciones internacionales y regionales, así como actores armados no estatales.

Respecto a Colombia, de momento único socio global de la OTAN en América Latina y el Caribe, se establece que se desarrolla un conflicto armado no internacional en el que participan el Estado colombiano, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupos disidentes que no se acogieron a los acuerdos de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), así como grupos paramilitares. En 2025, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) estableció que en el país andino se reconocen 8 conflictos armados no internacionales. El otro fenómeno llamativo para Colombia es el despliegue de exintegrantes de las Fuerzas Armadas en escenarios bélicos en distintos puntos del planeta, lo que ocurre por una combinación de factores y por la creciente mercantilización del conocimiento y la experiencia militar por parte de Compañías Militares y de Seguridad Privada (CMPS), lo que en el presente hace proliferar el mercenarismo. En lo que respecta a Portugal, es integrante fundacional de la OTAN, por lo que colabora con Ucrania en la confrontación con Rusia.

Grupo L (Inglaterra, Croacia, Ghana y Panamá)

Inglaterra se encuentra en guerra con Irán en virtud de su alianza con Estados Unidos. Además de ello, es miembro fundador de la OTAN y dentro de esta es uno de los tres países que cuentan con armas nucleares. Respecto a Croacia, forma parte de la OTAN desde 2009.

***

Las maneras de enunciar las guerras oscilan entre los criterios formales-jurídicos, las declaraciones abiertas de hostilidades y sus expresiones cotidianas cuando son vividas y sentidas. Esto último tiene implicaciones profundas en la cultura y los sentidos sociales, como cuando el lenguaje es colonizado por metáforas bélicas, lo que está relacionado con procesos crecientes de militarización social. Muchos aspectos más sobre las características de lo bélico se pueden analizar respecto al recorrido actual. A las dinámicas de la “gran geopolítica” se pueden agregar afectaciones específicas sobre grupos poblacionales, los vínculos que tiene con los procesos de acumulación, el saqueo de bienes naturales, la devastación socioambiental, entre otros tantos. En este caso lo que se intenta es desviar la mirada, que intenta ser atrapada por el futbol mercancía, hacia el escenario de guerra y militarización en que nos encontramos.

Relacionados

Santo Domingo, Coyoacán. La historia del Estadio Azteca contada desde abajo

Foto: Los mundiales callejeros. Donada por la Escuelita. Anónimo “Mucha...

Familias buscadoras llaman a manifestación nacional en inauguración del Mundial

Foto: Las familias buscadoras advierten la inseguridad de las...

Tlalpan: experimento social y represión contra el trabajo sexual

Fotos: Gerardo Magallón El ruido constante de la maquinaria pesada,...

Mural en el Estadio Azteca, una batalla cultural

Fotos: Gerardo Magallón El bajopuente del Estadio Azteca ha sido...

Madres buscadoras se apropian del lenguaje futbolístico y convocan a la XIV Marcha de la Dignidad

Foto: Gerardo Magallón “Entendemos que el partido final es la...