Ciudad de México | Desinformémonos. ONU Mujeres, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Secretaría de las Mujeres presentaron la campaña nacional En equipo contra la violencia familiar, con la que buscan prevenir y visibilizar el incremento de agresiones contra mujeres, niñas, niños y adolescentes durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. Las organizaciones advirtieron que la evidencia internacional muestra que los grandes eventos deportivos suelen coincidir con un aumento de la violencia dentro de los hogares.
Las agencias señalaron que estudios realizados en Inglaterra documentaron incrementos en los casos de violencia familiar tanto cuando el equipo de la persona agresora gana o empata como cuando pierde. También destacaron que el consumo excesivo de alcohol constituye uno de los factores asociados al aumento de agresiones durante jornadas deportivas. Ante ello, subrayaron la necesidad de generar evidencia propia en México que permita diseñar estrategias de prevención y políticas públicas enfocadas en reducir estos riesgos.
Durante la presentación de la campaña, representantes de Naciones Unidas insistieron en que la violencia familiar no es una consecuencia inevitable del fútbol ni de los resultados deportivos. Fernando Carrera, representante de Unicef en México, afirmó que la prevención permite actuar antes de que ocurran las agresiones, mientras que Eleonora Betancur González, representante de ONU Mujeres en México, señaló que la Copa Mundial representa una oportunidad para fortalecer una cultura de respeto, igualdad y protección de los derechos de mujeres, niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa promueve la denuncia y la corresponsabilidad social frente a la violencia familiar, además de difundir los mecanismos de atención disponibles las 24 horas. Como parte de la campaña, figuras del deporte, el entretenimiento y los medios de comunicación se sumaron para amplificar el mensaje durante el torneo. Las organizaciones impulsoras señalaron que el objetivo es que la celebración deportiva no oculte una problemática que permanece fuera de la conversación pública y que ninguna fiesta futbolística ocurra a costa de la seguridad y los derechos dentro de los hogares.




