Foto: Prensa Ayotzi
“Están muy entretenidos con el Mundial, pareciera que así como les gusta ver rodar el balón, también les gusta ver rodar vidas, ver rodar sangre. Eso sí lo pasan por alto”, reclamaron estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, quienes este jueves se manifestaron para exigir la aparición con vida de sus 43 compañeros, denunciar la criminalización de las autoridades y criticar la indiferencia de la población.
En un mitin en el Antimonumento a los 43 en Guerrero, a un día de que se cumplieran 141 meses de la Noche de Iguala, los normalistas reprocharon que a poco de cumplirse 12 años de la desaparición de los estudiantes no hay avances del gobierno, mientras continúa la represión hacia las protestas y los señalamientos de la sociedad.
“Somos un país tan pobre que grita más fuerte un gol que una injusticia”, dijo uno de los normalistas durante la protesta, en la que los jóvenes acusaron la represión de la que fueron objeto distintos movimientos sociales, incluido el de Ayotzinapa, durante las movilizaciones en la Ciudad de México en el contexto del Mundial.
Previo a que iniciara la Copa del Mundo en el Estadio Azteca el pasado 11 de junio, los padres y madres de Ayotzinapa junto con normalistas intentaron entrar en diversas ocasiones a la Ciudad de México para participar en la jornada de protestas para exigir justicia. Sin embargo, fueron retenidos en más de una ocasión en la caseta de Tlalpan, e incluso se les acusó de portar diversos artefactos “peligrosos”.
¿Cómo es posible que apunten a un compañero de la Normal sin tener pruebas?, Y a esas personas que fueron responsables de la desaparición las dejan libres”, cuestionó un normalista.
Los jóvenes aseguraron que mantendrán sus exigencias hasta que el Estado mexicano esclarezca el Caso Ayotzinapa y exigieron que el ejército entregue los 800 folios pendientes para avanzar en la investigación, así como que se abran los videos de las cámaras de seguridad de Iguala, se lleven a cabo las extradiciones del exjefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, y de José Ulises Bernabé García, quien fue juez de Barandilla de la ciudad de Iguala durante la noche en que desaparecieron los normalistas, el 26 de septiembre de 2014.
“Este gobierno todavía tiene una cuenta pendiente y cada mes se lo vamos a estar recordando. Cada mes les vamos a estar exigiendo que den las pruebas, que den la cara, porque no puede ser posible que ya vayamos para 12 años, 12 años sin saber nada”, subrayaron.




