Jornada Antimundialista Samir Flores Soberanes contra el despojo y la guerra

Contra el Despojo y por la Vida, la comunidad Otomí residente en la Ciudad de México convocó a la Jornada Antimundialista “Samir Vive”, donde, a cinco días del partido inaugural de la Copa Mundial de Fútbol 2026, se declararon en resistencia ante lo que denominaron “una guerra capitalista en contra de los pueblos”.

Desde la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas —yä nghü yä jhöy en la lengua otomí— la jornada fue dedicada a la memoria del defensor y comunicador nahua Samir Flores Soberanes, del cual adoptó su nombre esta ocupa otomí que desde 2021 palpita en el corazón del pueblo originario de Xoco, en la Alcaldía Coyoacán.

“Los pueblos y comunidades nos organizamos para que desde aquí, con esta resistencia y rebeldía, jugar fútbol”, afirmó Anselma Margarito, vocera de la comunidad Otomí.

Con las primeras luces de este sábado 6 de junio, la comunidad Otomí cerró la avenida México Coyoacán para instalar el recinto deportivo y cultural que recibió a una diversidad de colectivo y comunidades que con música y fútbol, se plantó en contra del Mundial y los procesos de despojo que con su llegada se han intensificado en el país.

Grandes lonas con mensajes y gráfica zapatista fueron desplegadas al exterior del recinto que albergó al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas; en la fachada de este, la más grande de las lonas fue colgada, en la que futbolistas con paliacates y pasamontañas lanzan un mensaje claro: “No al mundial del despojo y la guerra”.

Un altar fue levantado y con una estrella roja en el centro de la cancha de fútbol, la jornada dio inicio tras una ceremonia en la que, luego de rendir tributo a la madre tierra, se hizo un homenaje a Samir Flores Soberanes. Haciendo un repaso a la trayectoria de lucha del defensor indígena de Amilcingo, la comunidad entregó a la familia de Samir, obsequios enviados por la comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional elaborados por artesanos y artistas de los doce caracoles autónomos de Chiapas.

Liliana Velásquez, defensora indígena y esposa de Samir, recordó que a siete años, su asesinato permanece en la impunidad y con firmeza reiteró que fue un crimen de estado. También, afirmó que mientras el gobierno está haciendo una cortina de humo con el mundial, el estado tiene deudas pendientes con las madres de los normalistas de ayotzinapa y con las familias de los miles de desaparecidos y que se está intensificando la guerra contra los pueblos que defienden sus recursos y territorios.

Amira Flores, hija de Samir, agradeció a las y los presentes que sigan manteniendo viva la memoria y el legado de lucha de su padre, afirmando que si él estuviera vivo, seguiría al frente de la lucha contra el despojo.

Fútbol para los ricos, guerra contra los pueblos.

“Hoy venimos también a combatir, rodando el balón Hay que seguir luchando, porque el balón no se detiene, el mundo no se detiene y la vida tampoco, por eso tenemos que seguir luchando” declaró durante su participación Juan Carlos Flores, representante legal del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Puebla Morelos y Tlaxcala, quien también añadió que “esta guerra que tenemos en México y en el mundo, la vemos ejemplificadacon la el asesinato de nuestro compañero Samir y con la desaparición de los 43 normalistas”.

Por su parte, Hilda Hernández Rivera, madre de César Manuel González Hernández, uno de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, recordó “conocimos a Samir, nos acompañó en este camino tan difícil, una persona muy humana y muy sincera que nos apapachó y eso nunca lo vamos a olvidar”. Además, Hilda, anunció que el comité de padres y estudiantes normalistas se integrarán a las protestas que se están organizando en vísperas del inicio de la copa del mundo.

Representando al Congreso Nacional Indígena, el abogado Carlos González abundó la reflexión sobre el proceso de militarización contra las comunidades en resistencia: “Ardillos contra Tlacos nos dicen, en una guerra que es de un cartel criminal protegido por instituciones del Estado mexicano y sus funcionarios de carne y hueso, para masacrar comunidades, propiciar su desplazamiento y la ocupación de sus territorios.” 

González, recordó también que esa misma situación también la viven otras  comunidades del país, mencionando entre ellas a las regiones purépechas de Michoacán y las personas desplazadas en Chiapas y en la sierra Tarahumara: “esa es la realidad de este país, la de la Guerra, la de los desaparecidos, la de miles de personas que son asesinadas de manera violenta cada día. Esta guerra la viven de manera brutal nuestros pueblos y comunidades originarias a lo largo y ancho del país.”

Mientras el mitin se llevaba a cabo, un grupo de niñas y niños del Campamento Camarada Celestino y de la Comunidad Otomí disfrutaron, con sus triciclos y pelotas, el cierre de la avenida. Tras degustar alimentos ofrecidos por la comunidad anfitriona, dio inicio el Torneo de fútbol “Samir Flores Soberanes”, con un partido inaugural disputado entre integrantes del Movimiento sin Techo que perdieron 3 a 0 contra el equipo de los Damnificados Unidos de la Ciudad de México.

Con equipos de cinco, que jugaron dos tiempos de 10 minutos, el fútbol se hizo presente como forma de resistencia, fomentando la unión entre luchas y comunidades están construyendo la Asamblea por el Común y contra la Guerra, un movimiento que responde a las múltiples agresiones que empresas y gobiernos impulsan tanto en el campo como en la ciudad.

La emoción se hizo presente entre los espectadores, que lanzaron porras y gritos de sorpresa cuando sus equipos se acercaban a la portería. En la bocina, comentaristas improvisados animaban el partido, aderezando el juego con el entusiasmo propio del fútbol barrial.

En el juego entre el equipo varonil de la comunidad Otomí y el equipo de “Las Fieras” permaneció el empate durante los veinte minutos de partido, teniéndose que resolver en una excitante tanda de penales con la que los otomíes se coronaron victoriosos.

En memoria de Samir y en contra del mundial del despojo, la jornada en la casa de los pueblos se desarrolló en un sano ambiente de convivencia y resistencia. Fortaleciendo la unión entre colectivos que preparan las protestas que tienen planeadas para arruinar la experiencia mundialista que el estado mexicano pretende brindar en esta Copa Mundial de Fútbol.

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