Foto: La Jornada de Oriente
Ciudad de México | Desinformémonos. La participación de artesanas nahuas de Naupan, Puebla, en la colección especial “Artisan JSY” de Adidas y Someone Somewhere para la Selección Mexicana rumbo al Mundial de 2026 desató cuestionamientos por las condiciones en que se realizó el trabajo artesanal y por el uso de la imagen y los saberes comunitarios como parte de una estrategia comercial ligada al futbol y a una de las marcas deportivas más grandes del mundo.
Las críticas surgieron luego de que se difundiera que mujeres de la Sierra Norte de Puebla participaron en el bordado manual de prendas de edición especial comercializadas en miles de pesos. De acuerdo con los señalamientos públicos, las artesanas habrían recibido pagos muy por debajo del valor final de los productos, mientras que la promoción de la colección destacó el vínculo con las comunidades originarias como uno de sus principales atractivos.
Además de las condiciones económicas, las denuncias cuestionan la manera en que fueron incorporados los conocimientos textiles de Naupan. Especialistas y personas vinculadas a la defensa del patrimonio cultural señalaron que el proyecto no recuperó plenamente técnicas tradicionales de la región y advirtieron sobre el riesgo de convertir la identidad comunitaria en un elemento de mercadotecnia desvinculado de sus contextos culturales y de una retribución justa para las artesanas.
Hasta ahora no se conoce un posicionamiento público de autoridades federales o estatales sobre las denuncias. La ausencia de una respuesta institucional ocurre pese a que México cuenta con una legislación para la protección del patrimonio cultural de los pueblos indígenas y después de antecedentes recientes en los que el gobierno cuestionó el uso de diseños comunitarios por parte de grandes empresas internacionales.




