Activistas escalaron esta mañana la Estela de Luz en Reforma para colgar una manta con la exigencia de atención y justicia para las diferentes crisis que atraviesan los países anfitriones del Mundial 2026, como las desapariciones forzadas, el desplazamiento de poblaciones indígenas, la devastación ambiental, el racismo y la criminalización migratoria.
Con las frases “Esto también está en juego” y “El mundo está mirando”, activistas de organizaciones como Amnistía Internacional y Greenpeace subieron a la estructura para desplegar la manta con fotografías de migrantes, pueblos indígenas y los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, acompañadas con las exigencias “migración con dignidad”, “alto al racismo y respeto a la autonomía”, “justicia ambiental”, “alto a las armas”, “justicia para lxs desaparecidxs” y “la gente antes que el comercio”.
La protesta de las organizaciones de derechos humanos sucede a dos días de que se inaugure la Copa Mundial de la FIFA en la Ciudad de México, donde diferentes movimientos y luchas sociales, como la del magisterio nacional, las familias buscadoras y las comunidades indígenas desplazadas por el crimen organizado, han iniciado una jornada de protestas para denunciar que las autoridades han priorizado el evento deportivo antes que atender sus demandas.
Tan sólo el lunes, cientos de policías antimotines bloquearon durante horas la entrada de los padres y madres de Ayotzinapa a la Ciudad de México, a donde finalmente ingresaron para manifestarse a lo largo de la semana en exigencia de justicia por sus hijos desaparecidos y marchar junto con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que mantiene bloqueos, plantones y manifestaciones en todo el país desde el 1 de junio como parte de la huelga nacional para demandar la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007.




