Cómo la protesta social desbancó la imagen idílica de México en el Mundial 2026

Foto: Intervención del Vlocke Negro en el bajopuente del Estadio Azteca, febrero 2026. (Eliana Gilet)

Durante más de ocho meses, diversos colectivos vinculados a los grandes problemas que atraviesa México buscaron formas para captar la atención del público global y local e irrumpir en la pseudofiesta mundialista. Recuperando el fútbol, tomando las calles y torciendo los límites, así fue como lo lograron.

La primera comunicación con la FIFA que tuvieron las familias en búsqueda previa al Mundial, en un intento de que la empresa atendiera el duro trasfondo de desaparición forzada que vive México, fue en octubre de 2025. “Se le envió una carta a la FIFA haciéndole ver esta situación de inseguridad y apelando a la política de derechos humanos que tiene la propia Federación”, contó a Desinformémonos Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí García Gámez, desaparecida en el Ajusco desde julio de 2025. Ricardo García, padre de la joven, fue el encargado de redactar esa comunicación a la empresa que organiza el Mundial, como una forma de incidir en el avance de la investigación del paradero de su hija a tres meses de su desaparición. Sin embargo, la respuesta llegó tres meses más tarde, casi a finales de año.

Vanessa Gámez en búsqueda en el Ajusco, en noviembre 2025. Foto: Demian Vivas

“Dijeron que después de una evaluación a conciencia decidieron que México les había demostrado que existen todas las condiciones de seguridad para que se realice el evento. Pero esto es una incongruencia, porque sabemos que hay inseguridad”, contó Vanessa.

Para dimensionar esta inseguridad, Vanessa propone tomar en cuenta un dato: en los primeros 15 días de Mundial se contabilizaron más de mil personas desaparecidas en el país. Esta cifra contrasta drásticamente con el amplio despliegue policial que se usó en todas las protestas de las madres en Ciudad de México, a partir de la velada del 10 de junio hacia el Azteca.

“Obviamente contrataron miles de granaderos o lo que sean, guardianes de la ley, para que a ellos no les afecte esta inseguridad, pero nos gustaría muchísimo que usaran a esos mismos efectivos para localizar a nuestros hijos, a los más de 135 mil desaparecidos en el país”, señaló.

Sembrar la paz entre la violencia

Represión en Ermita, en Ciudad de México, previo al partido México vs. Ecuador, el 30 de junio. Foto: Xolotl

Para hacer frente a este despliegue policial y poder manifestarse igual, las familias se nombraron como “sembradoras de paz” y, al igual que lo hicieron las mujeres primigenias del movimiento en 2011, convocaron a un diálogo nacional para la paz, como una forma de hacer que pare esta crisis.

“Hemos tratado de ser lo más cordiales posible, siempre avisamos a dónde vamos porque al final somos pacíficos. Pero en dos de los tres grandes eventos que hemos hecho se ha visto esta agresión directa por parte de los elementos de seguridad, que son innecesarios”, sostuvo Vanessa, en referencia al más reciente episodio en Ermita, durante la previa al partido México vs. Ecuador, cuando varias familias buscadoras fueron atacadas por policías encapuchados, de negro, y en motos, que pretendían robarles sus mantas para impedir que cortaran Tlalpan.

Aunque su presencia y accionar represivo duró apenas media hora, tuvo un largo impacto en las familias, como compartió a Desinformémonos Delia Ojeda, madre de Olin Hernando, quien fue agredida en Ermita:

“Creemos que hemos sido educados y más bien ellos son los que se han revelado contra nosotras. Dando estos dobles mensajes al mundo cuando se ven atrapados por nuestra visibilización pacífica. Es muy lamentable que hayan violentado a nuestros compañeros en Tlalpan, y aunque las autoridades en apariencia se han disculpado, lo que necesitamos es que se pongan a trabajar”, puntualizó Vanessa Gámez, en entrevista con Desinformémonos.

De acuerdo con las denuncias de las madres ese 30 de junio, la represión de Ermita menguó la participación en la marcha de la tarde hacia el estadio, a donde sólo llegaron seis mujeres.

Ingenio y valentía

La dignidad llega al Estadio Azteca, partido México vs Ecuador. Foto: Gerardo Magallón

Para quebrar las barreras impuestas por la FIFA y su privatización de la “última milla” en torno a sus instalaciones, las familias buscaron formas ingeniosas de llevar su protesta lo más cerca posible del estadio, los aficionados y medios internacionales.

“Hicimos una operación hormiga y nos metimos uno a uno, igual medio disfrazados con algún atuendo mexicano, una bandera enredada al cuello, lentes, todo para que no nos vieran. Y en el tumulto nos metimos a la entrada del estadio y de manera pacífica. Un organizador con el emblema de la FIFA nos pidió no obstruir el paso, y ahí desplegamos nuestras mantas”, contó Vanessa sobre la acción del 30 de junio.

Rosa Isela Guzmán Milla, madre de Luis Ángel Lopéz Guzmán, desaparecido desde el 26 de septiembre de 2018 en Tláhuac, Ciudad de México, fue una de esas seis madres que también marchó al Azteca durante el partido con Ecuador. Así como en otras instancias previas durante los últimos meses, fue parte de una lucha que puso en comunicación y coordinación a muchas de las familias de la Ciudad de México que viven en búsqueda.

“Ha sido fuerte, emocional y físicamente, poder llegar a visibilizar que nos hacen falta 135 mil personas”, contó Rosa. Y enunció a continuación la exigencia que se ha construido en común y que representa las voces de ellas: “Exigimos al gobierno la búsqueda inmediata y efectiva de todas las personas desaparecidas, el reconocimiento a que existen y la aceptación, que es algo que no ha querido hacer nuestra presidenta”, dijo en entrevista con Desinformémonos.

Las familias han sumado el pedido de una reunión plenaria entre los familiares en búsqueda y la presidenta Claudia Sheinbaum, para promover el reconocimiento y acordar una acción común frente a esta crisis humanitaria, la mayor del continente americano en la actualidad.

Sin embargo, reflexionó Rosa, lo más complejo ha sido estar en las calles, rodeadas de policías impidiéndoles el paso y luego soportando campañas mediáticas de agresiones y bots cuando su mensaje se difunde en redes sociales y se replica en sus marchas. A pesar de todo, este esfuerzo ha sido un triunfo:

“Fue bien difícil pero se logró visibilizar, que era el propósito, y que fuera mundialmente, que llegara a todos la voz de la falta de nuestros hijos. Creo que se logró y estuvimos ahí, en días de sol, en días de lluvia, mis compañeros agredidos aún siguieron marchando y eso es de valientes. Hoy dejamos de ser familias rotas, para ser familias valientes”, concluyó.

La resistencia en el bajopuente

Reta en el bajopuente durante el Antififa Fest, el sábado 4 de julio. Foto: Eliana Gilet

Además de las familias en búsqueda que lideraron el movimiento de denuncia en torno al Mundial 2026, disputando la imagen de un México que no existe, la Asamblea que tomó en forma el bajopuente del Estadio Azteca —a partir del llamado de los pueblos del sur de la Ciudad de México— se bautizó como “Antimundialista” y aportó frescura a la protesta, con el uso del fútbol llanero en las movilizaciones, una herramienta que se difundió ampliamente.

Fede Soto está contento porque siente que desde la lucha se le hicieron varios goles a la FIFA, apropiándose de la atención de su evento. Miembro del Wirikuta Balompié, se acercó a la Antimundialista con el interés en el fútbol y también se sumó a la Asamblea por el Común y contra la Guerra que articuló con la comunidad otomí residente en la Ciudad de México.

“Ha sido un proceso enriquecedor articularnos con diferentes sectores, colectivas e individualidades a quienes el Mundial juntó. Ahora que la FIFA se va, es importante mantener esas redes de apoyo, colectividad y lucha para quienes el Mundial representaba todo lo que estamos en contra”, dijo en entrevista con Desinformémonos durante el último evento en el bajopuente, en Antififa Fest, el sábado 4 de julio.

Lágrimas interviene una manta durante el Antififa Fest, en el bajopuente del Azteca. Foto: Eliana Gilet

A sus acciones también les tocaron amplios despligues policiales, ya sea en las mega-retas en el Periférico, a la altura de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), a las que convocaron dos veces y que fueron ampliamente rodeadas por policías, como sucedió también ese sábado en el bajopuente: “Hoy una vez más es una acción pacífica y podemos ver igualmente una cantidad desmedida de policías. Es como ocurrió con las madres buscadoras, que fue algo completamente lamentable y porque a pesar que no esperamos nada del gobierno, nos sigue decepcionando”.

El “equipo” que se armó en ambos espacios, en articulación con las acciones de las familias, es lo que destaca: “Estas son definitivamente las victorias que nos quedamos. Y considero que vamos ganando. Aunque sí nos metieron unos cuantos goles con la represión, logramos que estos mensajes le dieran la vuelta el mundo, que se vean estos casos, nuestros problemas y todo lo que está sucediendo”, señaló Soto.

Fútbol como resistencia

Natalia Lara y Fede Soto en el bajopuente del Azteca, tras la proyección del documental “Al otro lado de la cancha”.

A las resistencias les estuvo vedado el bajopuente durante más de dos semanas desde el inicio del Mundial, ya que quedaba dentro de la zona de exclusión pautada por la última milla a manos de la FIFA. Sólo se habían concentrado aquí en la semana postinauguración, exigiendo la devolución del Antimural robado, que todavía sigue sin aparecer.

“Quisimos destacar la resistencia con una acción en el bajopuente, ocupando este espacio público, y con el Antififa Fest decir que a pesar de toda la represión, seguimos existiendo, ahorita acompañados de unos 200 granaderos que están acá”, contó Natalia Lara, quien fungió durante los últimos meses como vocera de la Asamblea Antimundialista. Lara también integra la Asamblea Vecinal contra las Mega Construcciones Tlalpan – Coyoacán, quienes comenzaron las acciones en este espacio en noviembre de 2025, interviniendo la propaganda de Coca Cola, en alianza con el artista urbano Vlocke Negro.

“Tenemos la intención de resignificar estos espacios que nos han quitado, como la pasión por el fútbol. Es un tema de disfrutar del espacio público que está muy acotado, y aquí nos apropiamos de él”, contó Natalia.

Para Lágrimas, otra de las integrantes de la Asamblea Antimundialista que llegó desde el Frente Antigentrificación, es una sensación agridulce este proceso que lleva un año desde su primera manifestación, el 4 de julio de 2025: “Ha sido un proceso cansado pero bonito, en el que éramos muy poquitos al inicio, Las retas Antififa son algo maravilloso, y de lo que todo el mundo se apropió”, dijo en entrevista con Desinformémonos.

El uso del fútbol durante las manfestaciones y los cierres viales fue un aporte clave de las nuevas generaciones, que se articulan por derechos vinculados a la ciudad, el agua, la vivienda, el medio ambiente y los derechos humanos. “Este espacio se volvió uno al que sabemos que podemos acudir y reunirnos, no sólo contra el Mundial, sino como un ejercicio de acompañar a Santa Úrsula. También creo que las retas van a seguir porque nos dieron un momento de gozo y eso fue algo muy chido”, dijo.

Para la entrevistada, “recuperar el fútbol y el balón como objeto de protesta, la propia reta como ejercicio de resistencia”, ha sido uno de los “goles” o resultados más destacables de participar de las luchas antimundialistas de este 2026, en la Ciudad de México.

El último evento en el bajopuente contó con la participación del Vlocke Negro, así como el Mosaico sonidero, y sumó la proyección del documental “Al otro lado de la cancha”, dirigido por Fede Soto y otros integrantes de la Asamblea Antimundialista. Con un equipo de cinco personas, participaron del reto documental de Docs Mx, y están en competencia con su cortometraje que reúne las voces de Natalia Lara y Vanessa Gámez, ambas entrevistadas en este artículo.

“No estamos en contra del fútbol, estamos en contra del Mundial y todo lo que implica. Buscamos colaborar con la visibilización de las luchas, y que este cortometraje dé la vuelta al mundo. Queremos invitar a que la gente lo vea, que hablen de esto, porque queremos que los desaparecidos vuelvan a casa y que no se pase por alto el blanqueamiento que ha ocurrido por el gobierno con este Mundial. Que nos solidaricemos y tomemos acción respecto a todo lo que está ocurriendo”, concluyó.

Relacionados

Santo Domingo, Coyoacán. La historia del Estadio Azteca contada desde abajo

Foto: Los mundiales callejeros. Donada por la Escuelita. Anónimo “Mucha...

Familias buscadoras llaman a manifestación nacional en inauguración del Mundial

Foto: Las familias buscadoras advierten la inseguridad de las...

Tlalpan: experimento social y represión contra el trabajo sexual

Fotos: Gerardo Magallón El ruido constante de la maquinaria pesada,...

La Copa del Mundo en guerra

Foto: CNTE El deporte serio no tiene nada que ver...

Mural en el Estadio Azteca, una batalla cultural

Fotos: Gerardo Magallón El bajopuente del Estadio Azteca ha sido...