Foto: Velada de familias buscadoras, el 10 de junio 2026, rumbo al Estadio Azteca. (Eliana Gilet)
Familias de personas desaparecidas marchan en Guadalajara y Ciudad de México durante el segundo partido de México en el Mundial 2026, en rechazo a la duda y sospecha que las declaraciones de la presidenta y la secretaria de Gobernación levantaron sobre la forma en la que lograron estar presentes en la velada de protesta una noche antes de que iniciara la Copa del Mundo, cuando los colectivos tomaron la calzada de Tlalpan en busca de llegar al Estadio Azteca, ahora llamado Ciudad de México.
Ese día quedó grabado en la memoria de la mayoría: no sólo por el impacto que causó ver tan numerosa fuerza policial desplegada para detener a un movimiento pacífico y defender los acuerdos tomados con una empresa multinacional, sino, sobre todo, por la potencia que demostraron las familias buscadoras al reunirse para protestar juntas con una consigna clara: “que no se juegue con nuestro dolor”.
La frase desde el gobierno fue: “es importante señalar que contamos con información que indica la presencia no solamente de colectivos de Ciudad de México y Jalisco, sino que algunas personas provenientes del estado de Jalisco recibieron apoyo para trasladarse a esta movilización. Estamos recabando toda la información para conocer el origen de esos apoyos y determinar si existió alguna intención ajena a la legítima exigencia de búsqueda y justicia, que encabezan las familias”, dijo en el estrado oficial Rosa Icela Rodríguez, titular de la Segob.
Desde Jalisco, Liliana Meza, madre buscadora del colectivo Luz de Esperanza de Jalisco, comentó en entrevista con Desinformémonos que, “como las familias de todos los estados, tenemos meses planeando que íbamos a ir a la marcha en Ciudad de México. Llegamos con nuestros propios medios. Cada persona que subió al camión aportó para que se rentaran, pero si la autoridad quiere investigar, que nos pregunte”. Explicó que los comentarios vertidos por las funcionarias de alto nivel del Ejecutivo demuestran una “falta de empatía de no hablar directamente con las familias, y hacer creer que tienen esta comunicación cuando es mentira”.
No se borra aún el impacto “grotesco” (tal fue el calificativo de la fuente) del despliegue de policías antimotines para evitar su paso al estadio de la capital, cuando “todo lo que estábamos buscando era nuestra visibilización”, dijo. “Fue increíble la cantidad de policía que había para contenernos. Si toda esa policía estuviera haciendo su trabajo, no existirían las desapariciones. Si en vez de investigar cómo llegamos las de Jalisco el gobierno estuviera investigando quién se lleva a nuestros hijos, de dónde proviene todo este crimen, no tuviéramos cientos y miles de desaparecidos ni las familias estarían manifestándose”, apuntó.
Contra la criminalización

Tanto la movilización en Jalisco como la convocada en Ciudad de México llevan el mismo llamado contra la criminalización y una invitación a echar la cascarita por los desaparecidos. En Guadalajara, las familias citaron a una conferencia de prensa a las 2 de la tarde para dar su posicionamiento y de ahí, alrededor de las 4 de la tarde, marcharán juntas hacia el Fan Fest; mientras, en la capital mexicana la cita es en la Glorieta de las y los Desaparecidos, para manifestarse previo al pitazo inicial del partido, de 5 a 7 de la tarde.
“Ha sido muy desafortunado el gobierno local y el federal respecto a este tema. Llevan años viviendo una confrontación política, pero eso nada tiene que ver con nosotros, porque nos meten en una bolsa como si fuéramos adversarios políticos, cuando ni siquiera somos un solo grupo o un movimiento social contrario al gobierno. Me parece que de manera muy torpe también algunas personas buscadoras han sido usadas para este golpeteo político, pero eso nada tiene que ver con el conjunto de familias”, dijo en entrevista con Desinformémonos Fernando Vargas, padre del joven Olin Hernando, desaparecido en el Ajusco desde hace un año y medio.
El señor Vargas recordó cómo pudieron manifestarse sin problemas y acceder al perímetro del Estadio el día de la re-inauguración el 28 de marzo de este año, y contó que esa era la pretensión para el jueves 10 y el viernes 11, cuando también acudieron a las inmediaciones durante el partido inicial. “De manera previa nos reunimos con la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México y acudimos con el intermediario de la Comisión de Derechos Humanos para decirles que estábamos dispuestos a cumplir todas las reglas e indicaciones de seguridad que ellos nos dieran, incluso hasta limitar el ingreso de familias al estadio para poder desplegar nuestras mantas de visibilización al frente. Pero a este ofrecimiento nos dieron un portazo en la nariz, dijeron que no había más medida de seguridad y que nadie pasaba del perímetro de seguridad que ellos habían establecido”, contó.
Refirió también la inseguridad y exposición a la que sometieron a los ejércitos de funcionarios que desplegaron portando chalequitos blancos en todas las zonas donde había manifestación, violando sus derechos laborales ya que no fueron contratados para cumplir esa función; incluso, los funcionarios de la Comisión de Búsqueda local que fueron mandatados a presentarse durante la velada del 10, por lo bajo, demostraban su desconformidad al tener que asumir una posición de gendarme soft, cuando su tarea es la búsqueda y no la contención represiva.
En particular, el padre buscador criticó la posición de César Craviotto, el secretario de Gobierno que estuvo al frente de las negociaciones con todos los grupos movilizados, quien también llegó al frente de las familias el 10 de junio para volver a decirles que no había paso. “Craviotto se presentó con un escudo de funcionarios llevados a la fuerza con chalecos blancos, cubierto por este supuesto cinturón de paz y los granaderos, la policía con toletes y escudos. Obviamente su presencia ahí, luego que había cerrado el diálogo, mucha gente lo interpretó como una provocación, y fue tal”, agregó.
Las familias tuvieron una reunión privada el martes 18, donde compartieron “el desánimo, la tristeza y la frustración por recibir este trato” de las instituciones que deberían colaborar con ellas. “Se ha hecho un bajón en las familias que no comprenden por qué este trato discriminador, este minimizar de la presidenta, riéndose de que había más burócratas de la Comisión de víctimas que manifestantes, pero tratan de engañar, porque eso es falso. Yo comentaba con las familias que nunca me había imaginado estar en una movilización con tantas familias de desaparecidos”, contó.
Por la paz, contra la violencia

Para el partido de hoy, un pequeño grupo de familias de la Ciudad de México organizó la rifa solidaria de una licuadora para financiar la renta de una urban, que temprano en la mañana salió rumbo a Jalisco a sumarse a la marcha de allá, como las buscadoras tapatías llegaron a México hace una semana. “Es muy triste escuchar al gobierno decir que cómo se pagaron los viáticos, ¡se pagan con rifas! Se pagan vendiendo cosas, yo misma pedí a personas y amistades que fueron solidarios conmigo para poder salir y estar presentes en otra marcha. Así conseguimos el viático, de nuestra bolsa, de nuestro amor”, contó a Desinformémonos Rosa Isela Guzmán Milla, madre buscadora de la Ciudad de México, desde el 26 de septiembre de 2018, cuando su hijo Luis Ángel fue desaparecido en Tláhuac.
El otro elemento que causaron estas declaraciones fue un aumento de la violencia social hacia las madres, que se manifestó en episodios donde algunos de los mexicanos que estaban en el Ángel de la Independencia el día de la inauguración robaron las lonas con las que protestaban; y también los discursos de odio que implica la difusión en redes sociales. “En lo particular a mí me sucedió ver mis redes sociales invadidas por alguna gente real defendiendo a los partidos y otras, con bots, haciendo comentarios súper agresivos e indolentes, pero la realidad es esta. México vive una crisis forense humanitaria que, de verdad, la sociedad no ha dimensionado”, contó.
Lo mismo contó a Desinformémonos Bibiana Mendoza, integrante de la colectiva Hasta Encontrarte, de Guanajuato, quienes lograron transportar a 84 mujeres hacia la capital para el 10 de junio de forma autogestiva. Sin embargo, denunció, los comentarios de la presidenta han aumentado la distancia y el resentimiento social hacia las madres al volver a casa: “Hay compañeras que han sufrido la violencia desde la vecina que le dice ´ya dijo la presidenta que no hay desapariciones, por ahí anda tu hijo´, porque ella en una mañanera dijo que más de 40 mil personas desaparecidas tenían registro de actividad, aunque nunca dijo dónde, pero insinúa que los desaparecidos no lo están y abona a que la sociedad piense que las que andamos buscando tenemos algún fin. Ella siempre busca partidizar a las personas desaparecidas, entonces, donde uno vive, donde uno transita y convive, son sumamente agresivos”.
También en redes sociales han padecido ataques, especialmente luego de sus acciones en la capital, cuando desplegaron la megamanta en la Estela de Luz o llevaron fosas a Palacio Nacional, vieron esta misma reacción y burlas por parte del expresidente Andrés Manuel López Obrador: “Estas cosas sí derivan en agresiones verbales y a veces en la calle. Desgraciadamente en nuestro territorio somos conocidas por nuestra labor de búsqueda, la sociedad nos ubica fácilmente, y este mensaje recae en politizar a las familias y a las buscadoras, que nos digan si ya nos vendimos a algún partido político, que antes confiaban en nosotras pero que nos pongamos a reclamar sólo en nuestro estado, cuando la responsabilidad de localizarles también es del gobierno federal. Pero cuando nos manifestamos en Guanajuato, la gente dice que nos vayamos a Ciudad de México. Ya no sabemos dónde manifestarnos”, contó.
Por todo esto, el mensaje que darán hoy las familias en el segundo patido de México es de rechazo a la criminalización, al olvido y una exigencia clara al Ejecutivo por una disculpa pública tras comentarios que han aumentado la violencia social contra ellas.
“Nosotras no estamos contra el Mundial, estamos contra la injusticia y el olvido. Somos madres buscadoras, generadoras de paz, de amor, de luz en este camino tan oscuro, tan doloroso. Y también creo que ha sido grandiosa la unión de madres que se ha logrado en todos los estados, es algo que no nos van a poder quitar y que no se puede ocultar. Entre nosotras nos conocíamos por redes sociales, pero ahora he podido abrazarlas y saludarlas, así de hermoso y grande es el amor por nuestros hijos. Esto es lo que la sociedad no ha entendido y el gobierno no ha entendido: que nos ha juntado, nos ha hecho mundial”, concluyó Rosa.




