Hay vida más allá del capital y los medios

Foto: https://www.cric-colombia.org

Jovenas zapatistas con paliacates cubriendo sus rostros corren detrás de la pelota con tremendo entusiasmo, pero casi nunca sus partidos alimentan las páginas y las coberturas de los medios tradicionales. Las zapatistas jugaron futbol durante la Gira por la Vida, pero en los partidos su objetivo fue “la convivencia solidaria, fraternal, política y militante; contraria a la comercialización del deporte, a la competencia y a los valores de consumo fomentados por el capitalismo”1. Durante el Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan en el caracol de Morelia, organizaron un torneo de futbol de mujeres, con similares objetivos.

Mujeres indígenas ecuatorianas crean su propio deporte al no poder jugar fútbol, tomando el balón con las manos, en la comunidad indígena quichua de Turucu, al norte de Quito. Juegan con sus anacos (faldas) negros, blusas bordada con flores, alpargatas y sombrero. Una de las jugadoras, Sisa, dice que “el objetivo no es ganar, es salir de nuestra rutina diaria, darnos el tiempo y el espacio a nosotras como mujeres”2.

Mujeres aymaras y quechuas juegan al futbol con sus largas polleras en un campito polvoriento, muy lejos de los focos mediáticos, pero también de los modos de acumulación capitalista. La Liga Andina de Fútbol es una organización deportiva comunitaria creada en 1996 en el norte de Chile3. En Bolivia, las “cholitas” han jugado partidos a cinco mil metros de altura sobre la nieve, con la pollera tradicional y el sombrero tipo bombín.

Foto: latinta.com.ar

Podría seguir repasando experiencias de pueblos originarios haciendo deporte. El palín mapuche se juega con un bastón curvo de madera para arrastrar una bola de madera (pali) hasta una línea de fondo. La iglesia católica lo prohibió, argumentando que el juego promovía la promiscuidad de sexos, pues lo jugaban tanto hombres como mujeres. El Sínodo de Santiago de Chile lo condenó oficialmente en 1688. Por supuesto, se sigue jugando en territorio mapuche.

Podríamos mentar los Juegos Ancestrales que organizan los pueblos originarios del Cauca colombiano. El cuarto encuentro se celebró en 2025 balo el lema “Por la Juventud, la Vida, la Alegría y Paz del Territorio”, articulando deporte, espiritualidad y tradición, “ofreciendo a las semillas de vida (niños y jóvenes) la posibilidad de descubrir sus capacidades para los planes de vida comunitarios”. Los encuentros son organizados por el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)4.

Este puñado de menciones pretende apenas visibilizar lo que los grandes medios y las grandes empresas, no pueden ver: que el deporte es mucho más que el futbol masculino, que los pueblos juegan y se divierten, no para que el capital se beneficie sino para eso, jugar jugándose. En estas prácticas no suelen anotarse los goles, por lo tanto la competencia no es lo central, sino la compartición, el jugar colectivo y comunitario, la expresión de la identidad y la cultura.

Entre quienes criticamos el capitalismo, suele haber una condena frontal de la FIFA y del modo como se ha convertido el deporte en espectáculo y publicidad de las grandes empresas. Me parece que son críticas más que justificadas. Sin embargo, creo que debemos desviar la mirada hacia abajo, hacia los pueblos que resisten este sistema y los modos como juegan y se divierten. Además de la no competencia, encontramos que ese deporte se practica con las vestimentas sencillas de los pueblos, y aun cuando se uniforman no lucen los nombres de las marcas de ropa, ni ninguna publicidad empresarial. No suelen llevar símbolos de los Estados-nación, porque esta dinámica es de base y por fuera de las instituciones.

Los juegos se realizan habitualmente en sus propios espacios, caracoles, comunidades, cabildos… Lo más importante, empero, es la descentralización, la dispersión de los juegos. Deberíamos reflexionar cómo y porqué un deporte tan popular como el futbol, terminó siendo moldeado por el capitalismo, camino muy similar al que siguen los espectadores que pagan miles de dólares para ver, como dijo un actor argentino, a “22 millonarios corriendo detrás de una pelota”.

Quien quiera organizar grandes espectáculos de “juegos tradicionales” o campeonatos de “futbol indígena”, en grandes estadios con la participación de cientos de atletas y miles de espectadores, estará actuando de modo simétrico al de la FIFA y las grandes asociaciones deportivas, que por ser ambiciosas y desmesuradas, han terminado en las garras de un sistema al que alimentan.

1 https://radiozapatista.org/?p=40373

2 https://www.facebook.com/VozDeAmerica/videos/-mujeres-ind%C3%ADgenas-ecuatorianas-crean-su-propio-deporte-al-no-poder-jugar-f%C3%BAtbol/1015462486890032/

3 https://cntvplay.cl/series/liga-andina/

4 https://www.cric-colombia.org/portal/juegos-ancestrales-en-munchique-juventud-y-cultura-en-defensa-de-la-vida-y-el-territorio/

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